usuarios online de tu blog. Te saludamos desde Sevilla.

Narración no lineal

'LA GUERRA CIVIL' por Nieves de Julián

Observaba fijamente cómo las diferentes imágenes del televisor se formaban y desaparecían, sucediéndose unas a otras. Tenía la vista desenfocada, y lo único que acertaba a ver eran unas luces intermitentes, en una pantalla de un par de palmos de ancho y lo mismo de alto. Pensaba lo rápido que las cosas cambian, cuando, años atrás, veía a los niños pelearse por comer aquella sucia cáscara de naranja, apenas visible entre la tierra que la rodeaba. Necesitaba cerciorarme de que los tiempos malos habían pasado, aunque no resultara fácil conseguirlo. Uno cambia tras haber visto la guerra.

En ese momento enfoqué la vista. Sí, casualmente, fotos de la guerra. Las veía en el televisor, con el más profundo interés, recordando aquellos días.

Aún recuerdo el día en el que mi padre, que iba a la guerra, nos llevó a ese asqueroso orfanato, diciendo que estaríamos bien. Mentiroso. Nada salió bien. Igualmente me vino a la cabeza el recuerdo de aquel día en que jugaba con mi hermano Ricardo y escuchamos los aviones.

‘Rápido, escóndete aquí’ -me dijo, señalando un pequeño mueble.

‘¿A dónde vas?’ -le pregunté.

‘A buscar a los demás’ -me contestó. ‘Quiero ayudarles’.

Aún persiste en mi memoria la expresión noble que puso, esa de hermano mayor, esa expresión de superioridad. En aquél tiempo la odiaba, sin embargo, ahora, recuerdo que fue la última expresión que vi reflejada en su rostro, y que tan profundamente quedó grabada en mi corazón.

A veces no sé si debo amarle u odiarle. Amarle por lo que hizo por mí, odiarle por haber echado su vida a perder, y haberse sacrificado de esa forma. En ocasiones, pienso que debería haberle retenido, pero, simplemente, no tuve el valor. Pero echo de menos a Ricardo. Y, en mis peores pesadillas, aún recuerdo el ruido que hizo la bomba que le mató, en una noche de Julio, en plena guerra civil.